El vehículo se deslizó con sumo cuidado sobre el asfalto hasta situarse en el lugar más apartado del aparcamiento. Se apagaron las luces y su ocupante bajó. El cierre de la puerta originó un sonido metálico y sordo que no dio paso a otro más. Único e irrepetible, lo guardé en la memoria para volver a escucharlo más tarde.
Las luces de la alarma se encendieron y el pitido de ésta dio paso al sonido de la gravilla apretándose bajo unos zapatos que pese a la oscuridad se antojaban expertos en el acomodo de sus pies.
Ahora era una sombra que se deslizaba fundida en la negrura.
En el otro extremo, amparada en la oscuridad, solo se podía distinguir la luz del cigarro que delataba otra presencia. La señal fue momentánea pues al ser consciente de que alguien se acercaba, salió disparada; cruzando el aire, para apagarse de improviso en un charco. El sonido aunque lejano, trajo hasta mi nariz el olor del ahogo.
De nuevo el silencio que esta vez se ve roto por dos latidos desacompasados…
No sé decir quién se movió primero. Sólo que cada uno fue consciente de la presencia del otro en una especie de intuición. El sexto sentido, inexplicable, pero presente en el aire que mezclaba el humo del cigarro apagado y la esencia de un perfume. Ambos, ajenos a los sentidos. Ambos extraños.
Un silbido corto; una señal pactada y tras un murmullo, el roce de una mano deslizándose lentamente sobre una tela.
-Lino- pensé y seguí escuchando. De nuevo una cerilla que se enciende…
Momentáneamente, es capaz de dibujar dos rostros que se miran antes de encender otro cigarro y apagarse.
Mi pensamiento, embauca a mis sentidos para seguir en el anonimato que da la negrura.
Quiero seguir así hasta que salga el primer rayo sol y mi existencia se vea descubierta.
Cierro los ojos. Llevo huyendo demasiado tiempo y este puede ser mi final.
Un siseo cruza el aire. Unas luces se encienden y alguien grita:
¡CORTEN, FIN DE LA ESCENA, DESCANSO DE DIEZ MINUTOS!
Un chiquillo cruza corriendo la calle… Lleva bajo el brazo la tablilla del director.
Las 45 lecciones de Regina Brett
Hace 1 mes.

